martes, 27 de noviembre de 2012

La dulzura y los rangos.

Qué pasó? Por qué la dulzura se perdió o alguna vez la hubo? Por qué es más importante ser fuerte? Yo no tengo la respuesta, pero sobre todo por que la pregunta no va en un sentido personal, o quizá si…por qué la amabilidad se distorsiona cuando viene de una mujer? Por qué para subir es necesario ser una cabrona? Por que se necesita una pareja influyente para tener respeto? O al menos en ciertos departamentos… vestuario y maquillaje están exentos de esas exigencias.

Las mujeres directoras de arte que tienen un mediano éxito no son lo que se podría decir dulces.

Yo he subido y bajado, he sido decoradora y también directora de arte, cambio de rango con frecuencia…creo que no me puedo sostener arriba. Es maravilloso poder ser directora, diseñar y complementar ideas con un equipo, pero no puedo negar que también he llorado por eso….por los jefes y también los subalternos, siempre a escondidas por supuesto (excepto una vez).

Ser decoradora es más cómodo, y no solo hablo de menor responsabilidad….o quizá si...ya no se.

Como decoradora se duerme menos, las horas de trabajo no se comparan con las de un director de arte, sin embargo nadie te pide ser dura, nadie espera que grite y si eres amable no lo perciben como una señal de que se puede toquetear de más. Por qué consideran que debo ganar menos que un director de arte hombre del mismo nivel?
Dejé de ser directora de arte hace tiempo, después de haberlo sido por una larga temporada, recientemente lo he vuelto ha ser….pero… hoy le hablé a mis antiguos jefes para volver a decorar.

Soy muy blanda? No lo se, solo quiero volver a casa feliz y orgullosa de lo que he hecho y que las personas a quien amo se sientan orgullosas no solo de mi trabajo, también de mi...de que pueda seguir sonriendo con dulzura.

Quizá después regrese al peldaño de arriba, hoy quiero disfrutar de un entorno dulce.

1 comentario:

  1. Te comprendo.

    Cuando nuestra tarea está directamente relacionada con un producto físico, o con un servicio directo, de alguna forma es más sencillo llevarla a cabo con bienestar, una sonrisa y buenas vibras con los demás (siempre y cuando te guste lo que haces).

    En cambio, cuando nuestro trabajo involucra la coordinación de otros, nuevas variables entran a juego. De pronto nuestro prestigio depende de que "otros" hagan lo que "yo" quiero. Lo ideal sería colaborar y construir, pero eso requiere tiempo y apoyo de varios frentes. Lo ordinario es que el que paga lo quiera barato, el que coordina lo quiera rápido y el que elabora lo quiera bien hecho.

    Combinar las tres es extraordinariamente difícil, si no cooperan todos. Y por eso es más fácil gritar, exasperarse, controlar el dinero del otro, retrasarle las cosas, etc. Hay quien descubre en saber jugar este juego un placer semejante al del que elabora una obra. Y le gusta jugarlo. Y también hay quien nunca lo practica con gusto.

    Lo bueno es saber lo que implica cada uno y ser capaz de moverte a tu antojo en ambos mundos. No cualquiera tiene esa oportunidad. Tu flexibilidad es tu mayor conquista. Felicidades por eso.

    G.

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