viernes, 26 de octubre de 2012

La gracia de dar las gracias.

Aquí estamos acostumbrados a decir “de nada” cuando alguien nos agradece algo. Pero es una respuesta automática que siempre es esperada, porque una vez me dijeron “si” y me saque de onda, aunque tampoco supe que hacer con un “las que te adornan”. Una respuesta que me choca es “para servirle”, me hace pensar que el favor fue parte de su trabajo. Y es que cuando la respuesta no es la que se recibe como una formalidad la sorpresa es inevitable, sin embargo hace tiempo estuve en un lugar en donde a un gracias contestaban “con gusto”….y me encantó. Por que si uno ya se pone a pensar bien, es de bien nacidos ser agradecidos. Entonces si alguien nos agradece por algo, lo mejor sería reconocérselo también con una buena respuesta, pero por otro lado también se puede enfatizar las motivaciones que se tuvieron para hacer el favor. Es por eso que consideré que pensar la respuesta a un “gracias” debiera hacerse con más frecuencia, y si se va a dar una respuesta automática “con gusto” está muy bonito. Pero….se dan las gracias solo por un favor? Hace años luz me dieron las gracias por existir…y en ese momento no supe que contestar…creo que di un beso. Alguna otra vez me agradecieron por sonreir….de esa no me acuerdo bien lo que contesté pero si de que terminamos a grandes carcajadas. Cada que me han agradecido alguna cosa de la vida que no es un favor, me han hecho inmensamente feliz, por que es el reconocimiento a algo positivo. Yo he agradecido en varias ocasiones a quien me ha tratado bien, a quienes han compartido conmigo un pedacito de mi vida. Las respuestas que he recibido han sido de lo más variado, algunas inesperadas y otras decepcionantes, pero gracias a una prodigiosa memoria selectiva casi no me acuerdo de las decepcionantes. Quedan por delante infinidad de agradecimientos por dar y recibir, por que hay infinidad de cosas buenas por llegar.

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