domingo, 20 de julio de 2025

Segundas vistas.

Cuando se ve una película por primera vez la apreciación que tenemos de ella puede ser muy distinta a la segunda o tercera, nuestros contextos son distintos y hemos cambiado. Algunos ejemplos de como ha cambiado mi percepción de una pelicula son:Por ejemplo:

Leolo: La vi en la cineteca y me causó mucha frustración el público asistente. Es una película cruda que habla de la locura, impotencia, pobreza, etc. Todos estos temas son tratados una gran estética que aprecié desde la primera vez y con un humor negro que yo no entendí ¿Cómo podían reírse de algo tan cruel? Había situaciones que a mi me resultaban patéticas y tristes, inclusive volteaba a ver la cara del público. Hasta me dieron ganas de llorar.
Un par de años después de verla un amigo me decía que se había divertido muchísimo y por supuesto que casi lo tacho de sádico, pero entonces me explicó que él había crecido en un entorno de extrema pobreza en donde cosas como las de Leolo se daban con mucha frecuencia, él veía retratadas muchas cosas que había vivido solo que un poquito más extremas y eso le daba mucha risa. No me reí la segunda vez que la vi, pero ya no sentí impotencia ni lástima.

Amelie: Salí del cine súper contenta cuando la vi, me pareció tan ingenua y locuaz que daban ganas de salir del cine en bicicleta con los brazos extendidos. Les dije a todos que corrieran a verla y hasta la vi en cine una segunda vez.
Fue una película muy muy exitosa, tanto éxito tuvo que todos querían la “estética Amelie”, entonces la vi una tercera vez pasando cuadro por cuadro en las escenas de la cocina, luego una cuarta viendo cuadro por cuadro la recámara, más tarde una quinta, y así hasta que perdí la cuenta y entonces Amelie me empalagó. Las calles de Paris son mucho menos coloridas, dudo que una francesa tenga tanta candidez y por supuesto que los colores que usaron en interiores ya me saturaron.
Echémosle la culpa a la deformación profesional o que la profesión la deformó pero ya no me gusta tanto.

El increíble castillo vagabundo: Fuimos al cine mi nena y yo, si la peli es de caricaturas pues por supuesto que voy con ella pero más para ver su carita que la película. Sin embargo muy pronto me atrapó. No solo por el gran trabajo que tiene en cuanto a guión y arte sino también por que soy de la generación Candy Candy. Fui de las que suspiraron por Terry y Anthony, los galanes de caricaturas japonesas tienen un lado obscurito que los hace seductores y Howl me encantó, es increíble que a mi edad pueda suspirar por galán de caricatura.
En cuanto salió a la venta la compré y la volvimos a ver, mi nena y yo brincamos de gusto cuando Sophie se emociona y nos enojamos con la bruja calamidad, no me canso de verla y vuelvo a tener 5 años, esa edad en que puedes ver una película una y otra vez hasta aprenderte de memoria cada detalle.

Fuerzas de la Naturaleza: No soy fan de la comedia romántica pero esta definitivamente me encantó desde la primera vez. Con esta película fue mucho más evidente para mí lo mucho que pueden cambiar nuestras perspectivas con el tiempo.
La vi estando enamorada y feliz, solo pude captar una parte de la película y la escena en que ve a la novia y todo gira alrededor de ellos me hizo suspirar, que Ben haya decidido quedarse con su novia para casarse me pareció un final lindo y adecuado. Me reí toda la película.
La segunda vez el papel de la novia me pareció muy un personaje pálido y hasta soso. Pero sobre todo me acordé que pocos meses antes de casarme hice un viaje en el que terminé alojada en casa de un personaje que al conocerlo casi salgo corriendo de regreso a la estación del tren para dormir ahí, a las pocas horas ya éramos amigos y lo que en un inicio era una estadía de una noche se convirtió quince. Ver las escenas en que Sarah y Ben comparten una habitación sin que pase nada me hizo recordar que por supuesto yo dudé….pero tampoco pasó nada, el mayor contacto físico que tuvimos fue al despedirnos con largo abrazo en la estación del tren y que los dos lloramos a mares.

Matrix: A mi me atrapó, cuando salí del cine me daban ganas de tocar las paredes para sentirlas reales y estaba particularmente sensible a los sonidos, ponía atención a las pisadas, los colores de las paredes, el ambiente encerrado del interior del cine. La historia me pareció fantástica.
La he visto varias veces por que a casi todos mis amigos hombres les encanta ver este tipo de películas y más por que saben cuanto me gustó. Aunque a poquísimas personas les he dicho la sensación que causó la primera vez.
Las siguientes veces puse más atención a los diálogos, a los planteamientos que se hacen, muchos de ellos se han hecho desde siempre dentro de la filosofía, siempre se ha cuestionado la realidad y la manera en que cada persona la concibe. Dentro de nuestro mundo moderno ya pocas veces nos cuestionamos si lo que ve la persona de al lado es lo mismo que nosotros estamos viendo, si mi ser es lo que esta en el cuerpo que tengo puesto o hay cosas más allá que yo puedo construir. Las preguntas que se plantea la filosofía son muy bien contestadas por lo niños o gente con una gran imaginación que escribe películas como estas.

Y luego le sigo con otras.

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