
Iba a dar la vuelta en una esquina cuando sentí en el cuello primero un roce, luego un toque, como cuando alguien te toca el brazo repetidas veces para llamar tu atención. Cuando el toque era suave pensé que alguien conocido me había visto y quería hacerme una broma, levante el hombro y encogí el cuello sin voltear, pero de pronto los toques fueron casi un golpe en la nuca….alguien que me conociera seguro que no me golpearía por la espalda de esa manera, me giré…conforme daba la vuelta sentí un tirón en el cuello y al ver de frente al sujeto supe que era la cadena que tenía en el cuello…me estaban robando.
Cuando vió mi cara de frente la de él se transformo de una expresión de concentración al pánico. Lo miré a los ojos una fracción de segundo, y solte una mezcla entre gemido y grito...algo muy gutural, él gritó: “YA YA”.
En cuanto arrancó la cadena salió corriendo en sentido opuesto, y yo me quedé de pie mirándolo, voltee a mi alrededor buscando algún apoyo, consuelo, o que se yo…todos parecían correr lejos de mi dándome la espalda, excepto una prostituta que estaba a escaso metros de mi y que levantó los hombros poniendo cara de impotencia.
Di la vuelta y seguí mi camino, pensando en las desventajas de llevar el cuello a la vista de todos.
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